López Trigal, A., A. Abellán y D. Godenau, Envejecimiento, despoblación y territorio. Un análisis sobre la población española

Dolores Puga*

Instituto de Economía, Geografía y Demografía, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, España. Correo electrónico: dolores.puga@cchs.csic.es.

Estudios demográficos y urbanos, 2010


Este volumen recoge las actas del XI Congreso del Grupo de Estudios de Población de la Asociación de Geógrafos Españoles. El Grupo se creó en 1987 en el seno de la Asociación de Geógrafos Españoles, dado que la disciplina geográfica acoge a la mayor parte de los demógrafos y estudiosos de la población en el ámbito académico español. Desde entonces un conjunto de aproximadamente un centenar de profesores universitarios e investigadores se ha dedicado a estudiar los procesos demográficos en la población española con una perspectiva de análisis espacial. El Grupo de Estudios de la Población se reúne periódicamente cada dos años; ha estado presidido por Rafael Puyol Antolín, Anna Cabré i Plá, Vicente Gozálvez Pérez y, actualmente, Vicente Rodríguez Rodríguez.

El último congreso que recoge el presente volumen tuvo lugar en septiembre de 2008. Fue organizado por el Departamento de Geografía de la Universidad de León y coordinado por el doctor Lorenzo López Trigal. Esta reunión se centró en el estudio de los cambios estructurales que ha experimentado la población española, y en los consecuentes cambios del poblamiento. El proceso de envejecimiento demográfico y el despoblamiento de los territorios rurales interiores adquirieron especial protagonismo, dados el lugar en donde se celebró el congreso y la importancia de dichos procesos en las áreas montañosas de la meseta norte de la Península Ibérica.

Los trabajos se estructuraron en torno a tres ponencias o sesiones, un taller metodológico y una mesa redonda sobre fuentes estadísticas. En esta reseña nos ocuparemos de la segunda parte del volumen, la que recoge la tercera sesión de trabajo, el taller metodológico y la mesa redonda. La sesión, que se centró en el análisis de la despoblación y la reconfiguración territorial consecuente, fue coordinada por Lorenzo López Trigal. El taller metodológico se ocupó del uso de metodologías de análisis espacial en los estudios de población y lo coordinaron Olga De Cos y Pedro Reques. La mesa redonda, organizada por Joaquín Recaño, trató sobre las cifras de población y sus implicaciones territoriales.

La introducción a la sesión sobre despoblación y reconfiguración territorial, realizada por el doctor Lorenzo López Trigal, engloba y resume los aspectos centrales del proceso de despoblación, los cuales aparecen en varias de las aportaciones a esta sesión. El profesor López Trigal destaca la polarización de la distribución espacial de la población española, “que se cimbrea más que nunca” entre la debilidad poblacional en el interior y la concentración en espacios litorales. Hace un repaso de la evolución del fenómeno de la despoblación en España a lo largo del siglo XX que condujo al escenario actual, con una rica desagregación territorial que alcanza la escala intraprovincial. A ello añade un análisis de caso de la región anfitriona: Castilla y León, con una larga trayectoria en el análisis de este fenómeno debido a su especial incidencia y a la relevancia en la misma. Finaliza con un análisis comparativo de las iniciativas políticas instrumentadas frente a la reconfiguración territorial en España y Francia, su naturaleza, grado de desarrollo, efectividad y necesidades de cara al futuro. A modo de conclusión, el profesor López Trigal nos recuerda que el fenómeno despoblador debe entenderse como un tránsito hacia una forma distinta de ocupación del territorio.

La sesión dedicada a la despoblación y la reconfiguración territorial consta de nueve “comunicaciones” o trabajos presentados, más dos “ponencias” invitadas (de José Antonio Aldrey y José Cortizo), los cuales se recogieron en el volumen. José Antonio Aldrey realiza un análisis detallado de la evolución demográfica en áreas de montaña, sus causas y sus consecuencias socioeconómicas. Formula algunas propuestas explícitas de políticas de amparo para poblaciones vulnerables, que acarrearían una mayor vitalidad general en estas áreas. José Cortizo muestra un conocimiento detallado de las formas de vida en una comarca agraria y minera, y con una mirada casi antropológica expone de qué manera se han transformado como consecuencia de los cambios demográficos. Ambos ponentes se centran en el estudio de la despoblación en los territorios del noroeste de España (Galicia, Asturias y Castilla y León), los cuales han sufrido el más acusado y dilatado proceso de despoblación, y cuyos patrones y características se podrían ampliar al noreste portugués tramontano. Se trata de territorios montañosos, con economías ganaderas y mineras en declive, “territorios frágiles” de dilatada emigración.

El conjunto de los trabajos se ocupa del proceso de despoblación en los ámbitos rurales y de montaña, en su mayoría como consecuencia de los procesos de emigración ligados al éxodo rural-urbano que se produjo en España en los años cincuenta y sesenta. Pero también se presentaron varios trabajos que se ocuparon de ciertos procesos de despoblación más recientes y puntuales relacionados con el declive de la minería (Cortizo, Hidalgo, Barrado et al.). En ellos se pueden encontrar datos tan elocuentes como que seis mil de los ocho mil municipios españoles han perdido población de forma sostenida desde hace más de dos décadas, y 40% de la población española reside en 1% del territorio.

En todos los trabajos se describe la evolución demográfica que ha conducido al escenario actual (más o menos amplia, más o menos compleja), a lo que algunos añaden una valoración de las políticas, propuestas o estudios de caso. Hay trabajos en que se hace un análisis profundo de las causas y consecuencias demográficas del proceso (Del Rey y Cebrián), otros que presentan un diagnóstico demográfico detallado, aplicable a la mayor parte de las áreas de montaña españolas (Aldrey, De Cos et al.), o propuestas explícitas de intervención ligadas al desarrollo turístico y el uso de los recursos naturales (De Cos et al., Barrado et al., Guirado); y otros más que apuntan a los procesos demográficos por sí mismos como “solución”, como revitalización, a partir de una mirada estrictamente demográfica (Bayona, Gil y Domingo), o de una mirada cultural y documental (Costa). Algunos autores coinciden en apuntar aspectos puntuales relacionados con el proceso de despoblación, como el desequilibrio por género en áreas serranas y su impacto sobre los mercados matrimoniales (Hortelano y Costa), o el papel de los retirados extranjeros en la revitalización local (Bayona et al., Guirado).

Desde el punto de vista metodológico destacan Alberto del Rey y Mar Cebrián, quienes calculan los nacimientos perdidos en Castilla y León debido al proceso emigratorio. Su trabajo, enmarcado estrictamente en el análisis demográfico, es novedoso y muy esclarecedor. Describen el proceso con cifras que hablan por sí mismas: en la década de los setenta nacía en la región un niño por cada cuatro nacidos en la generación de sus padres. Es notable también la aportación de Olga De Cos, Ángela De Meer y Pedro Reques, puesto que ninguna otra enfoca con la óptica del hogar el análisis de las dinámicas demográficas y los cambios estructurales de la población. Por último, desde una perspectiva metodológica ha de mencionarse el trabajo de José Costa, el único no cuantitativo, donde realiza un análisis del discurso de las artes visuales como reflejo del impacto de la inmigración en las áreas rurales.

Con una mirada crítica se reconoce cierto desequilibrio entre las diferentes aportaciones, lo cual es inherente a las recopilaciones, actas y publicaciones de esta naturaleza. Efectivamente, en este volumen encontramos que ciertas aportaciones hacen un brillante y documentado uso del análisis demográfico, y en otras su uso es menos preciso. También se advierte el carácter excesivamente localista de algunas aportaciones; si bien algún autor se queda atrapado en lo local, de forma que difícilmente captará el interés de los lectores ajenos a la zona y no muy interesados en ella, en la mayoría de los textos se utilizan estudios de casos comarcales o regionales para ejemplificar tendencias globales en las zonas serranas, del interior, mineras, etcétera.

En los análisis de estos autores se vislumbran tres escenarios en donde se encuentran en el momento actual los territorios que han sufrido procesos de despoblación. Hay en primer lugar una serie de territorios que han llegado a un agotamiento casi vegetativo (Aldrey, Hortelano). Por ejemplo, “tres de cada cinco municipios de la montaña astur-galaico-leonesa supera los 500 viejos por cada 100 jóvenes [...] dependiendo la economía de estos espacios, en buena medida, de las transferencias monetarias, vía pensiones de jubilación, que efectúa el Estado” (Aldrey). Son en su mayoría lugares de extraordinaria riqueza paisajística y calidad medioambiental, pero con problemas de accesibilidad, obsolescencia de las estructuras económicas y escasez y deficiencia de infraestructuras, dotaciones y equipamientos, por lo que el “abandono de las actividades agropecuarias tradicionales está llevando a una acelerada pérdida del paisaje tradicional, en ocasiones milenario, con la consiguiente desaparición de valores culturales y ambientales” (Aldrey).

En segundo lugar figuran los territorios que tras haber sufrido un proceso de despoblamiento están mostrando una revitalización ligada al turismo, al uso temporal del territorio y a poblaciones vinculadas no residentes. De hecho, las bajas densidades pueden ser un recurso turístico para los habitantes urbanos, quienes buscan tranquilidad y consumo paisajístico. No se trata de una revitalización en términos de “población residente”, sino de “población durmiente” o población vinculada mediante segundas residencias, alojamientos turísticos, etc. A este respecto surge un interesante debate en torno a si es posible un desarrollo de estas áreas sin un crecimiento y rejuvenecimiento demográfico significativo, incluso previo. Mientras algunos autores ponen en duda que se pueda producir un “desarrollo rural sin un capital humano endógeno, sin recuperación demográfica previa” (Sáenz, Egea y Nieto) e incluso introducen valoraciones personales sobre la “deseabilidad” de este tipo de iniciativas (Hidalgo), otros, entre ellos el coordinador de la sesión, ven en los nuevos usos temporales del territorio una vía de revitalización y de recuperación de un valor que no necesariamente está ligado a la residencia permanente (López Trigal, Barrado et al., De Cos et al., Guirado). Algunos aportan evidencias empíricas sobre el efecto positivo de la “reconversión” turística en el dinamismo de diversas áreas de la Península Ibérica (Barrado et al., Guirado), que refleja el “nuevo papel de los espacios rurales en la actividad económica [...] progresivamente más desligada de la residencia” y con una “alta vinculación de no residentes” (De Cos, De Meer y Reques).

Un tercer escenario es el de los lugares que tras sufrir un proceso de despoblación, están recuperando dinamismo demográfico gracias a la llegada de flujos inmigratorios (Bayona et al.). Estos autores consideran que la inmigración internacional es un elemento de reconfiguración territorial en áreas poco pobladas, una “nueva oportunidad de recuperación demográfica para zonas rurales”. En sus palabras, “las grandes áreas urbanas han recibido el volumen más importante de los flujos de población extranjera, aunque también las zonas turísticas, especialmente las litorales y las zonas de agricultura intensiva [...] menor atención se ha prestado al conjunto de las zonas rurales, aunque en éstas el impacto de la inmigración internacional no es nada desdeñable”, y muestra la “reciente llegada de población joven de nacionalidad extranjera en edad activa, en magnitudes localmente significativas” (Bayona, Gil y Domingo).

La lectura del conjunto de aportaciones despierta inquietud en el lector. ¿Se está produciendo en el área rural española una recuperación demográfica gradual que hoy día se encuentra en distintas etapas en diferentes zonas del territorio?, o por el contrario ¿se está acentuando la segregación entre un área rural dinámica y una regresiva? Probablemente tendremos que esperar próximas reuniones para responder.

La cuarta parte del volumen recoge los trabajos que se presentaron en el taller metodológico. Esta sesión se orientó a la exposición e intercambio de herramientas y métodos aplicables a los análisis geodemográficos. El acento de la sesión se dirigió más que al intercambio de resultados, a la exposición de claves metodológicas, a modo de puesta al día a partir de los trabajos que se han aplicado. Fuera del texto de Inguanzo et al., en que se presenta un análisis con apariencia de trabajo en curso, desarrollado en forma desigual y no en fase de publicación, en esta parte del libro se recogen algunas excelentes aplicaciones metodológicas en clave geodemográfica. El trabajo de Josefina Domínguez y Juan Manuel Parreño se refiere a la construcción de un sistema de información geográfica para representar y analizar las pautas residenciales de la población inmigrante y autóctona en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria; se calculan y representan varios indicadores (antigüedad, tamaño y tenencia de la vivienda, tipo de hogar) y se analiza la interdependencia entre el desarrollo urbano y las pautas residenciales de la población inmigrante y autóctona. En el trabajo de Juan Antonio García, Francisco Javier Jover y Miguel Panadero se propone la discusión de las escalas de representación geodemográfica, un tema relevante y habitualmente árido y difícil de abordar. Se exponen las implicaciones de la división administrativa en la cartografía demográfica de la provincia de Albacete mediante la representación de mapas de isolíneas a partir de las entidades de población, en contraposición con los mapas de coropletas que se realizan a partir de las unidades administrativas (municipios). Este análisis pone de manifiesto las diferencias en la representación de la realidad demográfica de un territorio en función del método y la escala de representación utilizada.

Entre las aportaciones al taller destacan dos excelentes ejemplos de aplicaciones metodológicas: el trabajo de Xavier Franch, Albert Esteve y Joaquín Recaño sobre los modelos de poblamiento en España, y el de José Antonio Gutiérrez y Pablo Gómez sobre la accesibilidad de la población a las aglomeraciones urbanas de la Península Ibérica. En el trabajo de Franch et al. se propone un análisis de la evolución de las formas de poblamiento en España en las dos últimas décadas. Con datos de más de ocho mil municipios, los autores calculan un indicador de concentración y realizan un análisis de asociación espacial que les permite proponer una tipología dinámica de la población y el poblamiento en España. Van más allá del uso de los sistemas de información geográfica para almacenar y reproducir información geodemográfica: “el análisis espacial es una técnica estadística que permite tratar los datos de los municipios como partes de un todo, una estructura territorial donde se establecen relaciones de vecindad”. Asimismo aplican soluciones cartográficas imaginativas, entre las que destaca el mapa de evolución entre 1986 y 2006 del crecimiento de la población y de las variaciones en la concentración de la misma.

Gutiérrez y Gómez construyen un sistema de información geográfica de accesibilidad por carretera y lo utilizan para construir indicadores de accesibilidad y aplicar sobre él un análisis de redes. Destaca, por ejemplo, el mapa de población potencial a treinta minutos, que muestra las verdaderas aglomeraciones urbanas de la Península Ibérica. La cartografía del indicador de accesibilidad absoluta muestra un modelo centro/periferia en que destacan los “finisterres” peninsulares; mientras la cartografía del indicador de accesibilidad relativa “neutraliza el efecto de la localización geográfica, con el objetivo de resaltar los efectos de la oferta infraestructural sobre la accesibilidad”.

Finalmente, en esta parte del volumen se recogen otras tres aportaciones al taller: la de Jaraíz sobre accesibilidad en la raya central ibérica, y las de Cordera et al. y Barredo et al. sobre la geografía del transporte en la ciudad de Santander. Se trata de buenos ejemplos de aplicaciones metodológicas, pero se echa de menos la presencia de algún análisis de la población.

En la última parte del libro se presentan las aportaciones sobre fuentes estadísticas. Se contó con la colaboración de Ignacio Duque, del Instituto Nacional de Estadística español, y de María Luisa Dubón, del Instituto Balear de Estadística. Ambos se refirieron a los problemas y dificultades que enfrentan los productores de información. Observaron que en este encuentro se echa en falta la voz de los investigadores, de los usuarios de los datos, pues hubiese sido una excelente ocasión para entablar un diálogo crítico.

Duque describió la evolución histórica del aparato de información estadística español. Éste nace a mediados del siglo XIX con tres objetivos: medir la población, la riqueza y el territorio; en la actualidad este último se ha quedado en el olvido. Respecto a las cifras de población, reconoce el “constructivismo estadístico” en la generación de las mismas, así como las dos dificultades principales que se advierten en la actualidad: el tránsito hacia un sistema de registros, y los problemas para la medición de la inmigración extranjera. Respecto al constructivismo estadístico, el autor expone que las referencias sobre población son una construcción estadística de segundo nivel, una “operación estadística de síntesis” que compara con la contabilidad nacional. A las dificultades implícitas se añade, en la actualidad, el carácter mixto del sistema de información estadística español, que está transformándose de un sistema basado en censos a otro basado en registros. El registro de población del que se parte es el Padrón de habitantes, que durante el siglo XX se actualizaba periódicamente cada cinco años, de forma similar a los Conteos de población mexicanos, pero que desde comienzos del siglo XXI se ha transformado en un padrón continuo. Las dificultades inherentes al uso del padrón como fuente principal de información demográfica vienen ligadas a su naturaleza de registro administrativo con carácter legal y uso administrativo. En palabras de Duque, “los recuentos de un instrumento administrativo no tienen como objetivo producir cifras coherentes en el sentido de la coherencia entre flujos demográficos”. Finalmente, el autor habla de las dificultades de medición del volumen de población inmigrante, que en España está muy sobreestimada porque es numeroso el registro de altas y casi nulo el de bajas.

Dubón, en la segunda y última aportación de la mesa redonda, resalta la problemática particular de algunas regiones turísticas como las islas Baleares. Apunta la problemática de la estacionalidad de la población y la dificultad de medirla. En estas zonas no se trata tanto de “saber cuántos somos”, sino de “saber cuántos somos en cada momento”, puesto que en Baleares la población se duplica en verano. Propone una posible solución: “sistemas alternativos de recuento” a partir, por ejemplo, de la generación de recursos sólidos urbanos.

En términos generales la consulta de este amplio volumen puede aportar al lector una imagen global del estado de la investigación en geografía de la población en España, y concretamente en este caso sobre los debates en torno a los cambios estructurales en la población, el envejecimiento y sus efectos, así como en torno a los fenómenos de despoblación y cambios en el poblamiento. En las aportaciones de sus autores se puede observar que los distintos estadios en el proceso de despoblamiento y revitalización parecen apuntar hacia una transición en las formas de ocupación del territorio, menos permanentes y más estacionales, o incluso temporales. El conjunto de aportaciones da una idea de las aplicaciones metodológicas que se utilizan y de las nuevas propuestas en estos ámbitos, así como de las preocupaciones más candentes en cuanto a la información estadística disponible y sus limitaciones.

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ESTUDIOS DEMOGRÁFICOS Y URBANOS, vol. 34, núm. 2 (101), mayo-agosto, 2019, es una publicación electrónica cuatrimestral editada por El Colegio de México, A.C., con domicilio en Carretera Picacho Ajusco núm. 20, col. Ampliación Fuentes del Pedregal, delegación Tlalpan, C.P. 14110, Ciudad de México, tel. +52 (55) 5449 3031, página web: www.colmex.mx, correo electrónico: ceddurev@colmex.mx. Editor responsable: Manuel Ángel Castillo. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo: 04-2016-031810381800-203, ISSN impreso: 0186-7210, ISSN electrónico: 2448-6515, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Leticia Argüelles, Carretera Picacho Ajusco núm. 20, col. Ampliación Fuentes del Pedregal, delegación Tlalpan, C.P. 14110, Ciudad de México. Fecha de última modificación, 25 de marzo de 2019.

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